¿Y ahora qué comemos?
La comida es uno de los principales temas en las conversaciones de las madres, que si es sano o no, cual fue el modo de cocción, que si se lo come todo o no, etc. Para mi esto es un tema ya superado.
Antes me la pasaba peleando con mi hija, que coma al menos algo del plato, que no solo se lo echara encima (jaja claro esto fue mientras aprendía a usar la cuchara). Luego las peleas eran por que no le gustaba algo del plato, y claro, los opinólogos en tu espalda diciéndote qué hacer.
Un día fui a un círculo de mujeres (maravillosas mujeres) en un sitio bello de mi ciudad, Arte Amuleto, donde se habló de la nutrición femenina y la intuición.Ese día entendí que así como a nosotros los adultos, tenemos días que nos apetece una fruta u otra, o se nos antoja un dulce o algún alimento específico. Esto ocurre porque nuestro cuerpo es sabio y nos pide los nutrientes que le falta a través de "antojos", entonces corremos cual embarazadas en busca del bocadillo.
Así mismo los niños, que tienen un nivel de consciencia más puro, escuchan más a sus cuerpos y saben que comer o no comer, pero nosotros le ponemos de nombre "berrinche" o "místico" jaja esa última palabra me hace reir mucho cada vez que la escucho.
Para no hacernos lío y respetar la cosciencia de nuestros hijos, escuchémoslos y empecemos por preguntarles ¿qué quisieras comer? ¿qué se te apetece? y les prometo que se sorprenderán.
Sí, les hablo desde mi experiencia, desde que decidí respetar la sabiduría alimenticia de mi hija me doy cuenta que como hay días que está muy proteica (y solo come pollo, carne o huevo), otros días solo quieres ensaladas y otros solo arroz. Y esos días también me fijo en su actividad física y como influye su alimentación y coincide en la mayoría de las veces.
A escucharlos y preguntarles, que la comida no signifique pelea.
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